Belleza: ¡nuestros consejos para cuidar tu cabello en invierno!
¡El invierno ya está aquí, y ha llegado para quedarse!
Frío, lluvia, viento… es momento de sacar los abrigos, las bufandas y los gorros. Y aunque es agradable envolverse para enfrentarse a los días helados, no todos disfrutan de esta estación, ¡sobre todo tu cabello! Sí, el invierno puede ser bastante duro con tu melena.
Aquí te dejamos nuestros mejores consejos para cuidar el cabello en invierno y mantenerlo sano, suave y bonito durante toda la temporada.
1. ¡Bebe suficiente agua!
¡Nunca lo diremos lo suficiente: hay que hidratarse!
La hidratación empieza desde dentro. Para mantener un cabello sano, fuerte e hidratado, es fundamental beber suficiente agua cada día.
Se recomienda beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, dependiendo de tu complexión y nivel de actividad. Por tu salud en general, y por la belleza de tu cabello y de tu piel, recuerda: ¡bebe agua, y mucha!
Consejo extra: existen muchas aplicaciones prácticas que te recuerdan beber agua con regularidad, ¡útiles y motivadoras!
2. Nutre tus largos y puntas
Al menos una vez por semana, regálale a tu cabello un momento de cuidado natural y relajante con un tratamiento a base de plantas.
A diferencia de los productos convencionales que solo ocultan los daños, los ingredientes botánicos nutren e hidratan la fibra capilar en profundidad. Tu cabello obtiene de ellos los nutrientes y la fuerza necesarios para soportar las inclemencias del invierno.
Prueba un tratamiento con aceites vegetales y esenciales antes del champú para nutrir las medias y puntas en profundidad, o un tratamiento con manteca de karité para reparar intensamente las puntas secas.
La clave está en alimentar tu cabello con los ingredientes naturales adecuados para mantenerlo fuerte, flexible y radiante durante todo el invierno.
3. Elige un gorro y una bufanda de materiales suaves y naturales
Los gorros y las bufandas son accesorios imprescindibles del invierno, ¡no podríamos vivir sin ellos! Sin estos compañeros acogedores, muchos de nosotros ni siquiera saldríamos de casa, ¿verdad?
Sin embargo, para nuestro cabello, no son precisamente los mejores aliados. La fricción de los tejidos ásperos puede provocar roturas y puntas abiertas. ¿El secreto? Optar por materiales naturales y suaves, menos agresivos para tu melena.
Consejo profesional: para proteger aún más tu cabello, cose un trozo de seda en el interior de tu gorro. Es muy suave con tu melena y ayuda a evitar los daños causados por la fricción.
4. Adapta la frecuencia de lavado
Antes de hablar del tipo de champú, hablemos de la frecuencia con la que te lavas el cabello. Lavar el pelo en exceso es un error común: lo debilita, sea cual sea tu tipo de cabello.
Este consejo vale para todo el año, pero en invierno es aún más importante, ya que el cabello está más frágil. Intenta espaciar los lavados y evita mojar o lavar el pelo todos los días.
Si tu cabello tiende a engrasarse fácilmente, recurre a aceites esenciales para equilibrar el cuero cabelludo en lugar de lavarlo con tanta frecuencia. Lavarlo a diario solo empeorará la situación con el tiempo.
5. Elige un champú suave
En cuanto al champú, opta siempre por una fórmula suave y, por supuesto, natural, para no irritar el cabello, que ya sufre con el frío, el viento y la calefacción interior.
Al elegir un champú orgánico y delicado como Sensity o Naturalys, evitas someter tu melena a un estrés adicional: los productos químicos agresivos. El extracto de nuez de lavado presente en este champú limpia suavemente respetando el equilibrio natural del cuero cabelludo.
Y, al igual que con la frecuencia de lavado, si tu cabello tiende a engrasarse, no intentes “desengrasarlo” en exceso, solo empeorará el problema. Trata tu cabello con suavidad, y te lo recompensará con fuerza, brillo y suavidad.
6. Recoge tu cabello cuando sea necesario
¡Cuidado con este consejo! No hay que abusar de él, porque atar el cabello con demasiada frecuencia o usar accesorios inadecuados puede dañarlo seriamente con el tiempo.
Dicho esto, en los días especialmente ventosos, es mejor recoger el cabello largo para evitar la fricción y los enredos. El moño desenfadado o suelto es el peinado ideal para este tipo de situaciones. Evita apretar demasiado y utiliza gomas suaves, preferiblemente forradas de tela, para prevenir la rotura.
7. Regálate un corte revitalizante
Puedes reducir la aparición de puntas abiertas, pero repararlas por completo es otra historia.
Aunque a veces cueste decidirse a pedir cita en la peluquería, un pequeño corte es la mejor forma de revitalizar un cabello debilitado. No hace falta un cambio radical, ¡no es necesario pasar a un corte pixie!, pero refrescar el largo y sanear las puntas marcará una gran diferencia.
Una vez que elimines esos centímetros dañados, sigue mimando tu melena para mantener ese aspecto fresco y saludable el mayor tiempo posible.
Consejo extra: visita una peluquería vegetal, no dañará tu cabello con productos químicos agresivos. Al contrario, disfrutarás de un buen corte y de todo el poder reparador de las plantas.





